Habla Delibes de la naturaleza y su relación con su obra 1

Casi todo dicho ya sobre Delibes y su obra, me atrevo a escanear unas páginas de la magnífica edición que la editorial Plaza&Janés realizó, en el año 1979, de "Un mundo que agoniza", con ilustraciones de José Ramón Sánchez.
 
Lo hago por tres razones que justifican su actualidad : Habla el mismo Delibes, habla sobre la naturaleza, habla sobre las relaciones entre la naturaleza y el sentido de su obra.
 
El texto es algo largo, así que me he permitido la libertad, con perdón, de resaltar algunos párrafos para los colegas de la celda de las prisas. 
 
 
 
A la vista de cuanto llevo expuesto, no ne­cesito decir que el actual sentido del progre­so no me va, esto es, me desazona tanto que el desarrollo técnico se persiga a costa del hombre como que se plantee la ecuación Técnica-Naturaleza en régimen de compe­tencia.

El desarrollo, tal como se concibe en nuestro tiempo, responde a todos los ni­veles, a un planteamiento competitivo. Bien mirado, el hombre del siglo XX no ha


aprendido más que a competir y cada día parece más lejana la fecha en que seamos capaces de ir juntos a alguna parte.

 

Se aducirá que soy pesimista, que el cuadro que presento es excesivamente té­trico y desolador, y que incluso ofrece unas tonalidades apocalípticas poco gra­tas. Tal vez sea así: es decir, puede que las cosas no sean tan hoscas como yo las pinto, pero yo no digo que las cosas sean así, sino que, desgraciadamente, yo las veo de esa manera.

 

Por si fuera poco, el programa regenera­dor del Club de Roma con su fórmula del «crecimiento cero» y el consiguiente re­torno al artesanado y «a la mermelada de la abuelita», se me antoja, por el momento, utópico e inviable. Falta una autoridad universal para imponer estas normas. Y aunque la hubiera: ¿cómo aceptar que un gobierno planifique nuestra propia familia? ¿Sería justo decretar un alto en el de­sarrollo mundial cuándo unos pueblos —los menos— lo tienen todo y otros pue­blos —los más— viven en la miseria y la abyección más absolutas? Sin duda la puesta en marcha del programa restaurador del Club de Roma exigiría unos pro­cesos de adaptación éticos, sociales, reli­giosos y políticos, que no pueden impro­visarse.

 

O sea, hoy por hoy, la Humanidad no está preparada para este salto. Algunas gentes, sin embargo, ante la repentina cri­sis de energía que padece el mundo, han hablado, con tanta desfachatez como li­gereza, del fin de la era del consumismo. Esto, creo, es mucho predecir. El mundo se acopla a la nueva situación, acepta el paréntesis; eso es todo. Mas, mucho me temo que, salvadas las circunstancias que lo motivaron, la fiebre del consumo se des­pertará aún más voraz que antes de pro­ducirse. Cabe, claro está, que la crisis se prolongue, se haga endémica, y el hombre del siglo XX se vea forzado a alterar sus supuestos. Mas esta alteración se sopor­tará como una calamidad, sin el menor espíritu de regeneración y enmienda. En este caso, la tensión llegará a hacerse insoportable.

 

A mi entender, únicamente un hombre nuevo —humano, imaginativo, generoso— sobre un entramado social nuevo, sería capaz de afrontar, con alguna probabili­dad de éxito, un programa restaurador y de encauzar los conocimientos actuales ha­cia la consecución de una sociedad es­table. Lo que es evidente, como dice Alain Hervé, es que a estas alturas, si queremos conservar la vida, hay que cambiarla.

 

Pero a lo que iba, mi actitud ante el problema —actitud pesimista, insisto— no es nueva. Desde que tuve la mala ocu­rrencia de ponerme a escribir, me ha movido una obsesión antiprogreso, no por­que la máquina me parezca mala en sí, sino por el lugar en que la hemos colocado con respecto al hombre

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Educación. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s