De cuándo acá nos vino

De la leve circularidad de la existencia y la actualidad del teatro clásico

 

Estima grandes las cosas pequeñas. Lao Tse

   


En mi familia tenemos una rara fidelidad al Festival de Teatro clásico de Almagro, siempre en medio de los fuertes calores del verano manchego. Esta vez, esa fidelidad tenía un atractivo inevitable gracias a la invitación de Lola y Eduardo, el gran Edu, reconocido otorrino de Ciudad Real, amigo entrañable de juventud, cuyos desvelos preparando exámenes de Medicina y ejerciendo a la vez de canguro  nocturno de nuestra hija Bárbara cuando era pequeñita nos permitieron a mi mujer y al que esto suscribe disfrutar muchas veces con la pandilla de las copas nocturnas o de los estrenos de la cartelera, en la inefable Salamanca de los años 70.

Pues bien, esta pareja de dos no sólo se encargó de conseguirnos entradas para ver dos obras de Lope de Vega, " El perro del hortelano", en versión leída para RNE, y  "De cuándo acá nos vino", sino que nos juntó en su casa con otros dos amigos de la infancia, Luis y Amelia, y  prepararon para todos, de manera persistente, suculentos y refrescantes manjares regados con vinos de excepción. ¡Así la fidelidad es deseable! Y la vida fácil. Y así  acudimos a la cita en la segunda semana de julio.

En cuanto a las representaciones, la de la versión de "El perro…" para la radio nos entusiasmó a las tres chicas y a mí, mientras que a Luis y a Edu les decepcionó bastante (ellos son más rigurosos, no en vano el uno ejerció de farandulero desde muy chiqueto y luego escribió una tesis sobre el género que alcanzó los máximos honores en la USAL, y el otro recita fragmentos de Lope con la misma facilidad que canta jotas). Como les veo entre mosqueados y orgullosos de su propio criterio porque yo sostenga la misma opinión que las chicas, en plena discusión de bondades y  desmerecimientos, les suelto que por lo que yo he podido ver en el palco del Corral de Comedias y por lo que le he oído comentar a la salida a ella misma mientras pasaba cerca de nosotros, a la esposa del presidente Zapatero, Sonsoles Espinosa, también le ha gustado, y mucho. Copas, después, y encuentros ocasionales con gente conocida en el calor de la noche de Almagro

De cuándo acá nos vino, es una comedia de capa y espada y enredos domésticos y soldadesca y picardías de mujeres y galanes  en el Madrid de entreguerras al que llegan
los hombres, procedentes de los tercios de Flandes, a la búsqueda de favores y
aventuras. Y la dicción de los actores, la dirección, el dinamismo de la representación y la simplicidad y funcionalidad de la escenografía nos encantan a todos. Sólo por esta vez.. Y es que, o nos estamos volviendo más pastueños o la verdad es que la Compañía Nacional de Teatro Clásico lo bordó, sin más comentarios.

Eso sí, a esta unanimidad, ¿de cuándo acá nos vino?, podríamos aplicarle perfectamente el título de la obra de Lope

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