Tres poemas póstumos inéditos de Ángel González

TRES POEMAS INÉDITOS DE ÁNGEL GONZÁLEZ

 Estos tres poemas demuestran la capacidad de conocimiento que conservó con su poesía hasta el final, fiel a lo que había afirmado en su momento "La poesía ilumina y da claridad"

 

NUNCA


¿Hemos de sacrificar a la doncella

en el altar de un dios que reclama su sangre

para confirmar su poder sobre nosotros,

y comprobar que su grandeza

no sufre menoscabo con el paso del tiempo?

Rómpase la grandeza del dios en mil pedazos,

que la lepra corroa la púrpura que cubre

su soberbia figura,

y que su eternidad se reduzca a ceniza.

Y prevalezca la sencilla gracia

de la doncella viva, fugaz, irrepetible,

su sonrisa tan clara,

su alegría

que ella no sabe efímera, y por tanto

es en su ser presente inmortal un instante.

 

 

CAÍDA

Y me vuelvo a caer desde mí mismo

al vacío,

a la nada.

¡Qué pirueta!

¿Desciendo o vuelo?

No lo sé.

Recibo

el golpe de rigor, y me incorporo.

Me toco para ver si hubo gran daño,

mas no me encuentro.

Mi cuerpo ¿dónde está?

Me duele sólo el alma.

Nada grave.

 

 

NO HAY PRISA

Deja que pasen estos días,

deja que pasen estos años,

y entretanto

agradece el regalo de la luz

del cielo de diciembre,

tan discreta

que es casi sólo transparencia,

no ofende y es muy bella.

Deja que pasen estos años,

son pocos ya,

sé paciente y espera

con la seguridad de que con ellos

habrá pasado

definitivamente todo.

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