Antonio Gamoneda. Feliz Navidad

Tres muestras de la poesía de Antonio Gamoneda, recién nombrado Premio Cervantes y Premio Reina Sofía de Poesía.

 Malos recuerdos
La vergüenza es un sentimiento revolucionario KARL MARX
                                                       
Llevo colgados de mi corazón
los ojos de una perra y, más abajo,
una carta de madre campesina.

Cuando yo tenía doce años,
algunos días, al anochecer,
llevábamos al sótano a una perra
sucia y pequeña.

Con un cable le dábamos y luego
con las astillas y los hierros. (Era
así. Era así.
                 Ella gemía,
se arrastraba pidiendo, se orinaba,
y nosotros la colgábamos para pegar mejor).

Aquella perra iba con nosotros
a las praderas y los cuestos. Era
veloz y nos amaba.

Cuando yo tenía quince años,
un día, no sé cómo, llegó a mí
un sobre con la carta de un soldado.

Le escribía su madre. No recuerdo:
«¿Cuándo vienes? Tu hermana no me habla.
No te puedo mandar ningún dinero…»

Y, en el sobre, doblados, cinco sellos
y papel de fumar para su hijo.
«Tu madre que te quiere.»
                                       No recuerdo
el nombre de la madre del soldado.

Aquella carta no llegó a su destino:
yo robé al soldado su papel de fumar
y rompí las palabras que decían
el nombre de su madre.
Mi vergüenza es tan grande como mi cuerpo,

pero aunque tuviese el tamaño de la tierra
no podría volver y despegar
el cable de aquel vientre ni enviar
la carta del soldado.
Antonio Gamoneda, Blues castellano, Gijón, Noega, 1982; en Edad, Cátedra, 1989.

 

 

Existían tus manos.

 Un día el mundo se quedó en silencios;

los árboles arriba eran hondos y majestuosos,

y nosotros sentíamos bajo nuestra piel

el movimiento de la tierra.

 

Tus manos fueron suaves en las mías

y sentí al tiempo la gravedad y la luz

y que vivías en mi corazón.

 Todo era verdad bajo los árboles,

todo era verdad. Yo comprendía

todas las cosas como se comprende

un fruto con la boca, una luz con los ojos

 ————————————————————- 

Sé que el único canto,

el único digno de los cantos antiguos,

la única poesía,

es la que calla y aún ama este mundo,

esta soledad que enloquece y despoja

 

De “Exentos I, 1959-1960”

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3 respuestas a Antonio Gamoneda. Feliz Navidad

  1. Alejandro dijo:

    Un gran blog, me ha interesado mucho las leyendas de Extremadura y la colección de poemas. Es reconfortante saber que aún existen espacios así. Enhorabuena.
    Un saludo y hasta una próxima huída…

  2. Nelo dijo:

    Te debía una visita
    te debía unas gracias
    te devuelvo la visita
    te devuelvo las gracias
    en tiempo y poesía
    los principios fracasan
    en muchas tutorías
    que entierran las palabras
    pero se hace la vida
    definiendo miradas
    de afiladas pupilas
    cuando no pasa nada
    o el vacío nos grita
     
    Nelo Bacora
     

  3. Diego dijo:

    Ummm mejor no opino…
     
    Un saludo.
     
    Diego J.
    http://www.cuentosdeburdel.com

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